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Entre menos guardo más ahorro

Parece absurdo, pero es un sistema muy inteligente para ahorrar.

El título «Entre menos guardo más ahorro» nos sugiere algo que parece absurdo pero es un sistema muy inteligente para ahorrar.

Los impuestos incrementan de prisa, en cambio el salario… ¡De donde vamos a sacar para ahorrar! Pues todo es posible con esfuerzo y dedicación. Este método resulta fascinante porque no sólo nos permite ahorrar, sino sentir un alivio en cada cuota que aportamos a nuestro ahorro.

Lo primero que debemos hacer es conseguir un frasco vació de café o algo parecido, que tenga tapa y que preferiblemente sea transparente porque el ahorro lo vamos a hacer en efectivo, dentro de ese frasco. Usted dirá: “qué inconveniente, si yo manejo todo mi dinero de manera electrónica” – no se preocupe, también podría hacerlo en su cuenta de ahorros y de manera electrónica, pero es bien sabido que la vista y el tacto del efectivo son un potente estimulante para el ahorro. ¿De qué tamaño el frasco? Pues eso depende de lo que quiera ahorrar, en los próximos párrafos le explicaré el método y así usted podrá tomar decisiones al respecto – eso sí, procure que no vaya a ser muy grande porque entonces el dinero ahorrado siempre se verá muy poco. Recuerde que estamos estimulando fuertemente al cerebro, así que estos detalles cuentan.

El proceso es el siguiente:

  1. Vamos a establecer una CUOTA INICIAL algo elevada para nuestro alcance, una cifra que nos implique un esfuerzo como dejar de comprar algo que necesitamos, caminar unos días en lugar de tomar el bus, un almuerzo, o tal vez vender algo que tenemos por ahí guardado, pero NUNCA UN PRÉSTAMO porque eso sería contrario ahorrar. Para nuestro ejemplo vamos a pensar en $1,000. Tomamos esa cantidad EN EFECTIVO y la guardamos en el frasco.
  2. Establecemos la META del ahorro mensual – pero no en dinero, sino en tiempo. Yo le sugiero que sea máximo un año y mínimo diez meses. El segundo objetivo – pero tal vez más importante que el primero, que es ahorrar dinero, es formar un hábito, el del ahorro.
  3. Para el siguiente mes, ojalá siempre en el mismo día o al menos en la misma semana del mes, vamos a poner en el frasco la cuota correspondiente, pero diferente a los sistemas financieros tradicionales, vamos a reducir la cuota en un 10% ¡Imagínese un préstamo donde los intereses reduzcan la cuota ¡Eso no existe! Eso serían $100, así que la cuota del segundo mes quedaría en $900. Hay que ser persistentes y evitar meter mano en el frasco para sacar dinero «para emergencias». Si usted cree que no tiene disciplina para ello pida a alguien de confianza que le guarde el frasco, fuera de su alcance, y le ayude a llevar las cuentas en cada cuota que va aportando.
  4. Repita en cada mes su ahorro, menos ese 10% (de la cuota inicial). El tercer mes deberá ahorrar $800, el cuarto $700 y así sucesivamente – siempre reste la misma cantidad, que para este ejemplo son $100.

Si usted persiste en este ejemplo, en diez meses tendrá $5,500 – lo cual es suficiente para darse un buen gusto, pagar gastos generales o comprar algunos regalos; incluso una familia de tres personas puede salir de paseo un día completo a un lugar cercano con esa cantidad y pasarla muy bien – podría ser un excelente premio al ahorro persistente de diez meses y el incentivo para empezar pronto el siguiente. Imagínese si su cuota inicial es mayor, las posibilidades son buenas, pero recuerde que lo mejor de todo habrá sido adquirir el hábito del ahorro, porque entre menos guardo más ahorro.

¡Felices ahorros!

Fuente

Acerca del autor
Maxwell Norman

Asesor de tecnología enfocado en el sector inmobiliario, con experiencia en análisis de mercado y comercialización, concentrado en la prospección, captación, compra, venta y renta de bienes raíces.